En primer lugar, es importante diferenciar la calificación y la evaluación.
Terry D. Tenbrink, profesor especialista en didáctica define la evaluación cómo “el proceso de obtener información y usarla para formar juicios que a su vez se utilizan en la toma de decisiones” y la calificar cómo “expresar mediante un código establecido (número, letra o palabra) las conclusiones de comparar los resultados de la evaluación con los objetivos previstos en el área de ese curso”. Por tanto estos dos procesos son muy diferentes ya que calificar es poner una nota y evaluar es describir lo conseguido, lo avanzado.
La evaluación permite recoger informaciones con respecto a la enseñanza y el aprendizaje que nos llevan a tomar decisiones. Lo que refleja puede llevar el docente a calificar, repasar un tema que no ha sido bien entendido, adaptar el ritmo y la metodología o los materiales utilizados, etc. Ofrece al docente una retroalimentación de sus clases lo que es fundamental para garantizar que su enseñanza este eficaz.
A los alumnos les permite ubicarse en su aprendizaje, entender lo que saben, lo que les queda por adquirir, lo que podrían mejorar e incluso puede llegar a motivarles.
Este tema 11 me ha aclarado las diferencias entre los tres tipos de evaluación: la evaluación inicial, la formativa y la final y me centraré en los dos primeros.
La evaluación inicial o evaluación diagnóstica es aquella que nos permite recoger datos sobre los conocimientos y destrezas previas de nuestros alumnos. Se realiza a principios de curso de manera oral o escrita, y es la que nos ayudará a adaptarnos a nuestro alumnado para elegir objetivos partiendo de lo que ya ha adquirido. Me parece que realizar esta evaluación es imprescindible para poder ofrecer una enseñanza adaptada y eficaz teniendo en cuenta las necesidades del alumnado.
La evaluación formativa tiene cómo objetivo favorecer la progresión de nuestros alumnos y dar información tanto al profesor cómo al alumno sobre lo adquirido y lo que se puede mejorar. Se realizan a lo largo del curso cuando se realizan actividades o tareas. Lo que me interesa mucho de esta evaluación es que se puede poner en practica de muchas formas, es decir no tiene que ser siempre el docente el que evalúa si no que se puede confiar este papel a los alumnos, y sobre todo nos lleva sistemáticamente a un feedback.
El feedback, cómo bien lo explica Dylan Wiliam en el video que vimos en clase es un elemento fundamental en el aula. Cómo estudiante siempre estoy en la espera de un feedback sobre mis trabajos o actividades porque es sin duda algo muy motivador y constructivo en el aprendizaje. Cómo profesora me importa mucho animar a mis alumnos, ayudarles a tener más confianza y seguridad, y darles las claves para que vayan mejorando. Sin duda ninguna es un procedimiento mucho más beneficioso que el de poner notas.
Para que la evaluación sea adaptada al contexto de aprendizaje, el perfil y nivel del alumnado y los objetivos que se quieren alcanzar al realizar una actividad o una tarea, además de proporcionar un feedback constructivo el docente tiene que elegir previamente un instrumento de evaluación adecuada. Este instrumento tiene que estar diseñada para una actividad o tarea en concreto.
Una rúbrica consiste en una serie de criterios adaptados a los objetivos que queremos que nuestros alumnos logren, y que incluye descripciones de los niveles de calidad de actuación en estos criterios. La evaluación mediante la rúbrica permite a los alumnos saber que se espera de ellos en un trabajo especifica, que es lo que queremos que nos demuestren.
En clase, tuvimos que diseñar en grupo una rúbrica para la evaluación de la actividad de mediación que habíamos creado en el tema 3. Nos dimos cuenta de que no era tan sencillo alejarse del baremo y ser lo suficiente preciso cómo para que los criterios que queríamos incluir sean claros.
Os dejo a continuación la rúbrica que elaboramos.
En conclusión, es un tema bastante complejo pero que me ha interesado mucho ya que evaluar es una proceso muy importante en el aprendizaje y la enseñanza y hacerlo correctamente no es tan sencillo. Me ha interesado mucho también descubrir los diferentes tipos de evaluación y sobre todos varios instrumentos para evaluar. Seguiré leyendo e interesándome a este tema porque aún me queda por aprender.



¡Hola Leo!Soy Pablo Mouriño.
ResponderEliminarTe quiero felicitar por tu entrada, se nota que está muy trabajada y que has asimilado muy bien los conceptos que trabajamos en clase. Estoy totalmente de acuerdo con tu reflexión sobre la evaluación, es necesario que como docentes, seamos capaces de evaluar correctamente para garantizar el progrso del alumnado.
También me parece muy apropiado que destacases tanto la necesidad del dar feedback constructivo al alumnado para motivarles y ayudarles a mejorar. Sin duda, siempre que pienso en buenos y buenas docentes que he tenido como alumno se me vienen en mente profesores y profesoras que siempre trataban de ayudarte a mejorar con críticas constructivas.
De nuevo, enhorabuena por tu gran entrada, un saludo, Pablo.
¡Hola, Léopoldine!
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu entrada, creo que has explicado los conceptos principales que hemos trabajado en clase de forma muy clara. Me ha gustado especialmente el párrafo que le has dedicado al feedback, creo que has captado muy bien la esencia de lo que sería una actitud ideal hacia este método de enseñanza, tanto por parte del alumno o alumna como por parte del docente. También me parece un acierto que hayas mencionado que el feedback debe dar confianza a la persona que lo recibe, enseñar al alumnado en qué fallan y por qué sin dañar su confianza es, en mi opinión, uno de los principales retos en la relación entre docente y clase.
¡Un saludo!